Proyecto de ley 396.
Que establece medidas para la prevención de pérdidas de alimentos y la promoción de la seguridad alimentaria y dicta otras disposiciones
Ariel Vallarino
Fundamento de la iniciativa
Exposición de motivos
Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.
En cumplimiento del artículo 121 del Reglamento Interno de la Asamble ~g~!~~
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presenta a consideración el anteproyecto de ley "Que dicta el Marco Regul ono para la VUlU:> AbS\~ .. ",·OI1 -
Prevención de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos, y dicta otras disposiciones" ta-acción responde a la necesidad de retomar un tema de gran relevancia para el país y avanzar en su discusión legislativa. La aprobación de este proyecto resulta urgente, ya que la prevención de la pérdida y el desperdicio de alimentos en Panamá es un desafio que requiere atención inmediata. Establecer un marco normativo claro y efectivo permitirá proteger los recursos alimentarios, mejorar la seguridad alimentaria y promover un manejo sostenible que beneficie tanto a la sociedad como al medio ambiente. Su pronta adopción es fundamental para impulsar políticas públicas que garanticen un uso responsable y eficiente de los alimentos disponibles en el país. Según estudios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura conocida como FAO, un tercio de los alimentos producidos en el planeta se pierden en distintas etapas de la cadena productiva y logística, en Panamá no escapamos de esa realidad, según datos del Banco de Alimentos de Panamá, aproximadamente un tercio de los alimentos producidos se pierde o se desperdicia. El informe Panorama de la seguridad alimentaria y nutricional en América Latina y el Caribe 2023 nos arroja datos para nuestro país no muy alentadores, aproximadamente 200,000 panameños sufren de hambre, es decir el 5.3% de la población, principalmente en las áreas rurales y comarcas indígenas. Nuestro País como miembro responsable de la comunidad internacional debe velar por tomar acciones contundentes, entre ellos Ponerfin al hambre, conseguir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición, y promover la agricultura sostenible. (ODS 2). Por los motivos antes expuestos es necesario empezar a legislar para proteger la seguridad alimentaria en nuestro país, principalmente dirigido a las personas más vulnerables, nos hemos jactado de crecimientos económicos envidiables en la región, que contrasta con una desigualdad abismal en donde un 5.3% de la población sufre de hambre y un 17% de la población no pueden costear una dieta saludable, no es admisible darnos el lujo de desperdiciar y perder alimentos. El desperdicio de comida viene en la fase final de la cadena de valor, esto es, supermercados, hoteles, restaurantes y los hogares o hasta por ignorancia y mal manejo de los alimentos. Esto es algo inadmisible y se debe erradicar esta conducta, implementando políticas públicas como país, para el manejo y concientización de la población para causar un verdadero impacto en nuestra cultura. Además, el desperdicio de alimentos tiene un impacto significativo no solo en la seguridad alimentaria, sino también en el medio ambiente, contribuyendo al 8% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y al uso ineficiente de recursos naturales como el agua y la tierra. El desperdicio actual de alimentos se vuelve todavía más preocupante si tenemos en cuenta que se estima que 1 en 11 personas viven con hambre en el mundo. Según las Naciones Unidas, la población mundial alcanzará los 9.700 millones de personas en el año 2050. El desperdicio ocurre en todos los procesos de producción, cultivo, procesado, distribución y consumo. Es decir, tanto los agricultores, como las compañías, los restaurantes, así como los consumidores, tienen responsabilidad en la cantidad exorbitante de comida que se pierde. Si logramos que los restaurantes, los supermercados, los productores y los consumidores comiencen a tratar los excedentes de alimentos que hoy terminan convirtiéndose en residuos de manera diferente, generando mucho ahorro para las ciudades y los impuestos de los ciudadanos. Además, se puede convertir también en una mayor cantidad de puestos de trabajos. El compromiso de las compañías e instituciones por ofrecer políticas sostenibles yen apoyo de las comunidades locales tiene cada vez mayor relevancia y contribuye positivamente al desarrollo de la sociedad. Una de las mayores preocupaciones a nivel global es el hambre, que afecta al 9.2% de la población mundial, más de 780 millones de personas y, aun así, cada año se pierden o se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en la cadena de suministro, desde la producción agrícola inicial hasta el consumo final en los hogares. El objetivo de esta leyes regular el manejo de alimento buscando prevenir las pérdidas y el desperdicio, como política pública permanente y sostenible, incluyendo a toda la población a ser parte del cambio, fomentando una forma de cultura, educación y en nuestros hogares para que cada ciudadano sea un agente activo de cambio para erradicar el mal manejo y desperdicio de alimentos; razón por la cual, presentamos la misma a la consideración de esta augusta cámara legislativa, esperando que encuentre la acogida necesaria para ser una Ley para el beneficio del ambiente y la colectividad. Por las razones expresadas, de manera respetuosa solicitamos el respaldo de los honorables miembros de esta Cámara Legislativa para que esta iniciativa se convierta en ley de la República de Panamá.
Exposición de motivos
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