Proyecto de ley 365.
Que reforma la Ley 37 de 2009, que descentraliza la administración pública, y dicta otras disposiciones
Javier Sucre
Fundamento de la iniciativa
Exposición de motivos
Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.
La descentralización administrativa constituye uno de los pilares fundamentales del Estado moderno y democrático, establecida en nuestra Constitución Política como mecanismo para acercar la administración pública al ciudadano y garantizar su participación efectiva en la gestión de sus asuntos locales. La Ley 37 de 29 de junio de 2009, que descentraliza la Administración Pública, hace más de 15 años fue concebida como un instrumento transformador del modelo de gestión estatal, estableciendo las bases jurídicas e institucionales para el traslado ordenado de competencias desde el nivel central hacia los gobiernos locales. Sin embargo, tras más de una década, la experiencia práctica ha evidenciado la necesidad imperativa de actualizar .y fortalecer este marco normativo para que sea más contundente y condicionante para que se logre el objetivo de fortalecer integralmente I.as mientras capacidades institucionales municipales, a través de la transferencia ordenada de los recursos necesarios para su óptimo funcionamiento. Los artículos 232 y 233, de la Constitución de la República de Panamá,consagran la autonomía municipal como principio rector del régimen local. Estos mandatos constitucionales exigen un marco legal que garantice el efectivo traslado no solo de competencias, sino también la transferencia de los recursos necesarios para su ejecución. La implementación de la Ley 37 de 2009, ha revelado serias limitaciones estructurales y políticas que obstaculizan el proceso descentralizador. La actual configuración institucional no ha logrado consolidar un ente rector con la capacidad técnica, administrativa y financiera necesaria para liderar eficazmente el proceso. La falta de autonomía administrativa y presupuestaria ha limitado significativamente la capacidad de acción de la Autoridad Nacional de Descentralización. Asimismo, la ausencia de criterios claros para la acreditación municipal genera incertidumbre y demoras en el proceso de traslado de competencias, mientras que los gobiernos locales, especialmente los de menor desarrollo relativo, carecen de la estructura administrativa básica necesaria para asumir las nuevas responsabilidades de manera eficiente. El sistema actual de transferencias presenta graves desequilibrios qué perpetúan las disparidades territoriales, mientras que la mayoría enfrenta severas limitaciones presupuestarias para garantizar el funcionamiento básico de las administraciones municipales, son 63 muniCipios con bajos subsidios. Además, la ausencia de cronogramas claros y mecanismos de actualización genera incertidumbre en la planificación municipal. Los mecanismos de participación contemplados en la normativa vigente han mostrado limitaciones significativas. Las juntas de desarrollo local y otros espacios de participación no cuentan con el marco normativo adecuado para garantizar su funcionamiento efectivo, mientras que la falta de carácter vinculante de las decisiones ciudadanas limita el impacto real de la participación en los procesos de planificación y gestión local. La descentralización fortalecida contribuirá significativamente al desarrollo nacional mediante una mayor eficiencia en la asignación de recursos, ya que la proximidad de los gobiernos locales a las necesidades ciudadanas permite una asignación más eficiente de los recursos públicos. Asimismo, fortalecerá la democracia mediante la ampliación de espacios de participación ciudadana que consolidarán la cultura democrática y la gobernanza local. Un sistema de transferencias más equitativo contribuirá a reducir las brechas de desarrollo entre territorios, mientras que el fortalecimiento de las capacidades municipales facilitará el desarrollo de estrategias de desarrollo económico local. Perfeccionar el sistema de financiamiento estableciendo mecanismos más equitativos y predecibles; fortalecer las capacidades locales garantizando que los municipios cuenten con la estructura administrativa básica; profundizar la participación ciudadana consolidando mecanismos efectivos; y establecer un sistema de evaluación y monitoreo para el seguimiento continuo del desarrollo local y del proceso descentralizador es la aspiración de los ciudadanos panameños para mejorar su calidad de vida. Las principales innovaciones de la reforma incluyen el fortalecimiento institucional mediante la constitución de la Autoridad Nacional de Descentralización como entidad autónoma con presupuesto propio, la incorporación de nuevas atribuciones relacionadas con capacitación, monitoreo y promoción del desarrollo local, y la actualización de la composición de la Junta Directiva para garantizar una representación más amplia y equilibrada. En el sistema de financiamiento se establece un mecanismo de revisión bienal del monto mínimo garantizado, se perfecciona el mecanismo redistributivo para mayor equidad territorial, y se establecen cronogramas claros y predecibles para las transferencias. Para el fortalecimiento de las capacidades locales se define claramente la organización mínima requerida en cada municipio, se formaliza la creación del Instituto . de Capacitación Municipal, y se incorporan nuevos criterios para la clasificación de municipios y corregimientos. En cuanto a la participación ciudadana, se establece que los resultados de las audiencias públicas sean obligatorios en la planificación local, se incorporan nuevos instrumentos de participación ciudadana, y se mejora la composición y funcionamiento de las juntas de desarrollo local. La reforma propuesta ha sido diseñada considerando la sostenibilidad fiscal del Estado y contempla la gradualidad en la implementación, desarrollándose por etapas que permiten una adaptación progresiva. Los recursos provienen principalmente de la recaudación del impuesto de inmuebles, sin generar presión adicional sobre el Tesoro Nacional. La descentralización promoverá una asignación más eficiente de recursos, mientras que el fortalecimiento de las economías locales contribuirá al crecimiento del PIS nacional. La reforma de la Ley 37 de 2009 constituye una respuesta necesaria y oportuna a los desafíos identificados en la implementación del proceso descentralizador. Las modificaciones propuestas, fundamentadas en la experiencia acumulada y las mejores prácticas internacionales, permitirán consolidar un modelo de descentralización que fortalezca la democracia, mejore la prestación de servicios públicos y contribuya al desarrollo integral del país. La aprobación de esta reforma representará un paso decisivo hacia la construcción de un Estado más eficiente, participativo y cercano a los ciudadanos, en plena concordancia con los mandatos constitucionales y las aspiraciones legítimas de la población panameña por una mejor calidad de vida y mayor participación en los asuntos públicos. El momento histórico que vive el país, caracterizado por la demanda ciudadana de mayor transparencia y eficiencia en la gestión pública, hace impostergable la aprobación de estas reformas que dotarán al proceso descentralizador de los instrumentos necesarios para alcanzar sus objetivos fundamentales.
Exposición de motivos
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