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Proyecto de ley 385.

Que crea el Programa Nacional de Desarrollo Turístico y Patrimonial Paraísos del Istmo en la República de Panamá

Alexandra Brenes

Fundamento de la iniciativa

Exposición de motivos

Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.

En un momento en que Panamá enfrenta niveles elevados de desempleo e inversión limitada en muchas regiones del país, se requiere la implementación de políticas públicas y planes estratégicos que impulsen el empleo y distribuyan el crecimiento económico más allá de la ciudad de Panamá. Según datos oficiales, la tasa de desempleo en Panamá alcanzó el 9.5 % en agosto de 2024, una cifra que, a la fecha, continúa en aumento. Estas cifras revelan una realidad laboral preocupante: miles de personas continúan sin empleo, lo cual agrava la pobreza y la falta de oportunidades, especialmente en zonas fuera del área metropolitana, donde las inversiones y las megaobras no llegan. Teniendo en cuenta el escenario al que nos enfrentamos, se vuelve necesario diseñar e implementar políticas públicas y desarrollo de programas estratégicos nacionales que no solo generen empleo en la ciudad, sino que también lo generen en el interior del país. El impacto económico de esta conectividad va más allá del transporte: el turismo representó en 2024 el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y aportó más de 236 mil empleos directos e indirectos, es decir, el 11% del mercado laboral, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censo (lNEC). En ese mismo sentido, y teniendo en cuenta que cumplimos con el lema "puente del mundo", el Aeropuerto Internacional de Tocumen ha logrado la movilización de más de 10 millones de pasajeros en 2024, registrando un crecimiento del 7 % en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que lo consolida como uno de los principales hubs aéreos de América. De ese total, el 72 % de los viajeros utilizan el aeropuerto únicamente como punto de conexión, lo que confirma el rol estratégico de Panamá como plataforma regional de tránsito entre América del Sur, Centroamérica, el Caribe y otros destinos globales. No obstante, esta posición privilegiada no se ha traducido en una oferta turística sólida que invite a estos pasajeros a permanecer al menos unos días en el país. De nada sirve movilizar millones de turistas si su paso por Panamá es meramente transitorio; el verdadero desafío es convertir ese tránsito en estadías que impulsen el turismo local y beneficien a nuestras comunidades. En consecuencia, es necesario reconocer la relevancia de este ecosistema para el desarrollo económico nacional y continuar impulsando políticas públicas que fortalezcan la infraestructura, diversifiquen la oferta turística y aprovechen al máximo el potencial no solo del Aeropuerto Internacional de Tocumen sino, de los otros puntos de entrada al país como puertos y fronteras como motor de crecimiento, conectividad y posicionamiento global de la oferta turística de Panamá. La Constitución Política de la República de Panamá, en su artículo 282, establece que el ejercicio de las actividades económicas corresponde primordialmente a los particulares. No obstante, el Estado las orientará, dirigirá, reglamentará, reemplazará o creará, según las necesidades sociales y dentro del marco normativo establecido, con el fin de acrecentar la riqueza nacional y asegurar que sus beneficios alcancen al mayor número posible de habitantes. Asimismo, le corresponde planificar el desarrollo económico y social a través de organismos o departamentos especializados, cuya organización y funcionamiento serán determinados por la ley.

Debemos mantener una firme convicción que el hacer del turismo una actividad que pueda contribuir a elevar los niveles de bienestar de la población, mantener y acrecentar el empleo, fomentar y hacer rentable la inversión, así como fortalecer y optimizar el aprovechamiento racional de los recursos y atractivos naturales y culturales con la actuación básica de todos los actores de la sociedad.

En tiempos en que la diversificación turística y el desarrollo local son indispensables para la sostenibilidad económica y social, se hace indispensable la aprobación de esta iniciativa que denominamos como "Paraísos del Istmo", iniciativa que busca impulsar el· desarrollo turístico integral, la conservación del patrimonio cultural y natural, y la generación de oportunidades de empleos y desarrollo sostenibles en comunidades con alto potencial histórico, cultural y ambiental a 10 largo del territorio nacional. Esta iniciativa nace del plan nacional mexicano denominado "Pueblos Mágicos", consolidado como un modelo probado de cómo el turismo cultural puede transformar comunidades rurales. Es una iniciativa del sector público inaugurada en México en octubre de 2001 por la Secretaría de Turismo. Su propósito es reconocer, promover y conservar comunidades con riqueza cultural, patrimonio histórico, tradiciones vivas, belleza natural y hospitalidad, para atraer visitantes más allá de los destinos tradicionales.

Entre 2001 y 2012 el programa escaló de 32 a 83 comunidades, alcanzando para 2023 la cifra de 177 Pueblos Mágicos distribuidos en los 31 estados mexicanos. El turismo representa hoy un 13 % de la economía en municipios con Pueblos Mágicos, con un fuerte impacto en actividades locales. El impacto económico de este programa creció exponencialmente, logrando que el turismo contribuya al 8.6 % del PIB nacional, generando alrededor de cinco millones de empleos en todo el territorio mexicano. En México, en el primer cuatrimestre de 2025, ingresaron 20.2 millones de pasajeros en rutas aéreas nacionales, 10 que representa un aumento del 6.3 % en comparación con el mismo período de 2024. En cuanto al turismo marítimo, llegaron 2.42 millones de pasajeros en cruceros, un incremento del 10 % respecto al año anterior. Estos datos reflejan una I recuperación constante del sector turístico, pero ¿qué pasaría si, apostando por la posición geográfica privilegiada de Panamá, logramos exponenciar aún más la llegada de visitantes mediante una oferta turística sostenible, diversa e inclusiva? Impulsar un modelo turístico que promueva el desarrollo local, la conservación ambiental y experiencias auténticas permitiría convertir a Panamá en un destino referente en la región, generando mayor derrama económica, empleos de calidad y bienestar para las comunidades. Todos estos datos son reflejo de aspectos específicos importantes, como 10 son: 1. Generación de empleo turístico. 2. Formalización de microempresas locales. 3. Reducción de pobreza y desigualdad en zonas rurales. 4. Revalorización de la identidad cultural y orgullo nacional. Otros países decidieron implementar este plan estratégico para el desarrollo del turismo, algunos de estos como Ecuador, que desde 2019 implementó un programa inspirado en México con al menos 21 comunidades designadas hasta 2021. También existen iniciativas comparables en Colombia (Pueblo Patrimonio y Pueblos que enamoran), Honduras (Pueblos con Encanto) y Guatemala (Pueblos Pintorescos). En Panamá, el desarrollo económico y turístico sigue concentrado principalmente en la capital y sus alrededores. El interior del país, a pesar de su riqueza cultural, histórica y natural, no ha sido plenamente integrado a la economía nacional ni beneficiado por las grandes inversiones en turismo. Diversos países han logrado establecer e implementar políticas y estrategias para el desarrollo del turismo en sus países, demostrando que la inversión en estos planes que potencian el turismo puede generar beneficios sustanciales que impacten dentro del territorio nacional. La experiencia de los Pueblos Mágicos demuestra que sí es posible transformar el destino de comunidades rurales y tradicionales a través de un turismo sostenible. Esta propuesta busca ser un paso hacia una visión de país más inclusiva, descentralizada y con sentido de pertenencia, donde el desarrollo no sea exclusivo del centro urbano, sino que alcance a cada rincón del territorio nacional elevando y aprovechando su máximo potencial. Replicar este modelo en Panamá puede significar no solo la creación de nuevos destinos turísticos, sino la creación de nuevas oportunidades de vida para miles de panameños que hoy siguen esperando que el desarrollo llegue a sus comunidades. Conforme a lo expuesto, es imperativo destacar que esta propuesta surge con la visión de un desarrollo integral que impacte positivamente en todo el país, respondiendo a una de las principales necesidades que enfrentarnos hoy: el crecimiento económico y la generación de empleos. A pesar del dinamismo de sectores estratégicos, ese crecimiento no ha llegado de forma equitativa a nuestras provincias, corregimientos y comarcas. Mientras las oportunidades se concentran en la ciudad de Panamá, vastos territorios del país continúan esperando la mirada del Estado, el apoyo del sector privado y la atención que por derecho les corresponde.

Esta iniciativa busca precisamente revertir esa lógica centralista, descentralizando el desarrollo y reconociendo que el talento, la cultura y el potencial económico esta en todo el territorio nacional. El impulso al turismo cultural y comunitario no solo reactiva economías locales, sino que también fortalece el tejido social, la identidad y el orgullo por lo propio, lo nacional. Querernos que las zonas rurales, los pueblos con historia y nuestras comunidades indígenas dejen de ser postales para convertirse en protagonistas del desarrollo, porque estos lugares son los verdaderos Paraísos de Panamá. Este modelo trae consigo beneficios directos para nuestras comunidades: para esos artesanos talentosos de las campiñas, esas mujeres que cocinan con una sazón heredada por generaciones, yesos jóvenes creativos que sueñan con emprender y crecer sin tener que migrar a la capital. Porque detrás de cada pueblo olvidado hay historias, hay cultura viva, hay familias esperando una oportunidad. Y no hay mayor uno ama, en el lugar al que pertenece.

A exandra Brenes Diputada de la República