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Anteproyecto de ley 137.

Que dicta disposiciones sobre la ética, la transparencia y el buen gobierno en las universidades oficiales de la República de Panamá.

Carlos Saldaña

Cuadro comparativo SeguirDevuelto sin prohijar

Fundamento de la iniciativa

Exposición de motivos

Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.

Las universidades oficiales en Panamá, son pilares del desarrollo académico, científico y social del país, gozan de una autonomía garantizada por la Constitución, lo que les permite definir libremente sus políticas académicas, administrativas y financieras. Sin embargo, esta autonomía debe ejercerse con responsabilidad, bajo los principios de transparencia, ética y el respeto a los valores fundamentales que rigen las instituciones públicas y un buen gobierno.

La falta de una regulación adecuada puede dar lugar a prácticas contrarias al bien común, En consecuencia, se hace imperativa la creación de una normativa que regule estos aspectos, garantizando que las universidades oficiales operen de manera íntegra y en concordancia con sus objetivos educativos y sociales.

En la práctica, la ausencia de una normativa integral en materia de ética universitaria ha permitido que surjan prácticas nocivas como el nepotismo, el tráfico de influencias, los conflictos de interés y la opacidad en la gestión de recursos públicos. Estos problemas afectan la confianza ciudadana, deterioran la calidad educativa y debilitan la legitimidad del sistema universitario.

Necesidad de Regulación:

La necesidad de regular la transparencia, la ética y el respeto a los valores fundamentales en las universidades oficiales es un tema a tratar de manera apremiante para garantizar la calidad educativa, la confianza pública y la gobernabilidad eficiente dentro de estas instituciones.

Implementar regulaciones que fortalezcan la transparencia, la ética y el respeto a los valores fundamentales en las universidades oficiales, no sólo mejora la confianza en las mismas, sino que también contribuirá a elevar el nivel académico y administrativo, impactando positivamente en el desarrollo del país.

1. Autonomía Universitaria y Rendición de Cuentas: La autonomía universitaria es un principio esencial que protege la libertad académica y la independencia institucional. No obstante, esta autonomía no debe interpretarse como una exención de la rendición de cuentas. Es crucial establecer mecanismos que aseguren que las decisiones tomadas dentro de las universidades oficiales sean evaluadas bajo principios de transparencia y eficiencia, evitando la opacidad en la gestión de recursos y en la toma de decisiones que afectan a la comunidad universitaria y a la sociedad en general.

2. Transparencia en la Gestión: Es esencial que las universidades proporcIOnen acceso fácil y claro a la información sobre sus finanzas, procesos de contratación y decisiones administrativas. Esto permite a la sociedad evaluar cómo se manejan los recursos públicos.

3. Ética y Conflictos de Intereses: Las universidades oficiales deben ser ejemplo de integridad ética, promoviendo una cultura de honestidad y responsabilidad; teniendo claras políticas para prevenir y sancionar la falsificación de datos, el plagio y cualquier forma de corrupción académica, tanto entre estudiantes como profesores.

La falta de un marco regulador adecuado puede llevar a situaciones donde el personal académico o administrativo se encuentre en posiciones donde sus intereses personales o financieros entren en conflicto con los intereses de la institución. Es necesario establecer normativas claras que definan y sancionen los conflictos de intereses, evitando que decisiones académicas o administrativas sean influenciadas por motivos ajenos al bienestar institucional.

4. Nepotismo y Transparencia en la Contratación: El nepotismo, o la práctica de favorecer a familiares y allegados en procesos de selección de personal o en la asignación de cargos, socava la meritocracia y la justicia en las universidades. La ausencia de reglas claras y estrictas contra el nepotismo permite que personas sin las competencias necesarias ocupen puestos clave, afectando la calidad educativa y administrativa. Es imperativo implementar procedimientos de selección transparentes, basados en méritos y competencias, para asegurar que las contrataciones se realicen bajo criterios objetivos y justos.

5. Corrupción y Uso de Recursos Públicos: Las universidades oficiales administran recursos públicos que deben ser gestionados con la máxima responsabilidad y eficiencia. La corrupción, en cualquiera de sus formas, representa un grave riesgo para la integridad de estas instituciones y para la confianza de la sociedad en ellas.

Es fundamental contar con un marco regulador que contemple mecanismos de control, auditoría y sanción, para prevenir y combatir cualquier forma de corrupción dentro de las universidades.

6. Creación de Órganos de Supervisión Independientes: Es importante establecer y fortalecer organismos independientes que puedan supervisar la gestión de las universidades, garantizando que operen con transparencia y ética; involucrando a los estudiantes y profesores en la toma de decisiones y a la sociedad civil que colabore para garantizar la evaluación externa.

7. Formación y Ética en Transparencia: Es fundamental capacitar a estudiantes, profesores y personal administrativo en temas de ética, transparencia y el respeto a los valores fundamentales como parte integral de la cultura universitaria.

La regulación de las universidades oficiales en Panamá no debe entenderse como una limitación a su autonomía, sino como un necesario complemento que garantice que dicha autonomía se ejerza de manera ética y responsable.

Un marco normativo que aborde los temas de rendición de cuentas, conflictos de intereses, nepotismo y corrupción, entre otros, es esencial para asegurar que estas instituciones cumplan con su misión educativa y social de manera íntegra y transparente. De esta manera, se fortalecerá la confianza de la sociedad en el sistema universitario público, promoviendo un ambiente académico justo, equitativo y de alta calidad.

En el derecho comparado, países como Chile, Colombia y México han avanzado en la regulación de la transparencia universitaria y en la implementación de códigos de ética, auditorías externas y consejos de buen gobierno. En el ámbito internacional, la UNESCO y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han recomendado la adopción de políticas universitarias de integridad como condición indispensable para la excelencia académica y la sostenibilidad institucional.

Este anteproyecto busca llenar ese vacío regulatorio, estableciendo un marco normativo robusto para prevenir y sancionar conductas indebidas en las universidades oficiales. Se propone crear mecanismos de fiscalización interna y externa, consolidar la rendición de cuentas, garantizar la participación de estudiantes, docentes y administrativos en la supervisión ética, y fortalecer la cultura institucional en valores como la honestidad, la integridad académica y la igualdad de oportunidades. Aunado a lo expuesto, este anteproyecto, lejos de limitar la autonomía universitaria, busca complementarla, asegurando que se ejerza en beneficio de toda la comunidad educativa y del país.

Por 10 que proponemos a esta augusta cámara el siguiente anteproyecto de ley.