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Proyecto de ley 312.

Por el cual se establece un régimen simplificado para los permisos de estructura temporales comerciales en la República de Panamá.

Jorge Bloise

Fundamento de la iniciativa

Exposición de motivos

Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.

La creciente necesidad de soluciones constructivas que sean rápidas, versátiles y de bajo costo ha impulsado el desarrollo y utilización de estructuras modulares temporales en diversas actividades económicas, especialmente en el comercio. Estas instalaciones, por su naturaleza efímera y adaptable, han demostrado ser herramientas eficaces para responder a demandas inmediatas de espacio, fomentar el emprendimiento y promover el dinamismo económico en diversas regiones del país. Sin embargo, el marco normativo vigente no contempla de forma específica ni adecuada las particularidades de estas estructuras, lo que ha derivado en un entorno de incertidumbre jurídica, trámites excesivos y barreras innecesarias para su instalación y operación. En muchos casos, los emprendedores o pequeños comerciantes deben someterse a procesos equivalentes a los requeridos para edificaciones permanentes, lo que resulta desproporcionado frente a la naturaleza temporal, reducida y funcional de estas infraestructuras. Esta situación no solo desalienta la inversión y la innovación, sino que limita el potencial transformador de estas estructuras como instrumentos para la reactivación económica, la formalización del comercio informal y la atención de necesidades inmediatas de infraestructura en espacios públicos y privados. En respuesta a este vacío legal y a la necesidad de simplificación administrativa, el presente anteproyecto de ley propone establecer un régimen especial y simplificado para la obtención de permisos relacionados con estructuras temporales de uso comercial. Este nuevo marco se fundamenta en criterios técnicos, urbanísticos y administrativos claros y proporcionados, sin menoscabar los principios fundamentales de seguridad, salubridad, orden público y respeto al entorno urbano. La propuesta también responde a una realidad social y económica concreta: el auge de microemprendimientos, que han cobrado especial relevancia en contextos post crisis o recuperación económica. Muchos de estos negocios surgen como alternativas legítimas de subsistencia y generación de ingresos, pero carecen del respaldo normativo que facilite su formalización, crecimiento y sostenibilidad. Por ello, se hace indispensable una legislación que combine flexibilidad con responsabilidad, y que ofrezca garantías tanto a los emprendedores como a las autoridades municipales encargadas de regular su funcionamiento. Además, este anteproyecto contempla que las autoridades locales cuenten con herramientas normativas claras y coherentes para ejercer su labor de fiscalización, evitando decisiones arbitrarias o discrecionales que afectan la seguridad jurídica de los actores involucrados. Se establecen así criterios objetivos, sanciones proporcionadas, mecanismos de supervisión y competencias claramente definidas, con el fin de promover una cultura de cumplimiento normativo sin que ello represente una carga burocrática exceSIva.

Finalmente, este proyecto representa un equilibrio entre el fomento económico, la planificación urbana y la protección de intereses públicos. Al establecer criterios objetivos, sanciones proporcionadas y competencias claras para los municipios, se dota al país de un instrumento legal moderno que estimula la innovación constructiva, reduce la burocracia innecesaria y garantiza que las estructuras temporales cumplan con estándares mínimos sin entorpecer la dinámica comercial que tanto necesita la población.