Anteproyecto de ley 38.
Que tipifica el delito de exhibicionismo, lo incorpora al Código Penal de la República de Panamá y dicta otra disposición.
Manuel Cheng
Fundamento de la iniciativa
Exposición de motivos
Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.
En uso de la iniciativa legislativa que me confiere la Constitución de la República de Panamá y el artículo 108 del Reglamento Orgánico del Régimen Interno de la Asamblea Nacional, me permito presentar, por su conducto, el anteproyecto de Ley QUE TIPIFICA EL DELITO DE EXHIBICIONISMO, LO INCORPORA AL CÓDIGO PENAL DE LA REPÚBLICA DE PANAMÁ Y DICTA OTRA DISPOSICIÓN.
Este proyecto de ley tiene como propósito llenar un vacío normativo en el ordenamiento penal panameño respecto a las conductas de exhibicionismo sexual en espacios públicos y de acceso al público. Actualmente, dichas conductas son de dificil sanción cuando no configuran delitos de mayor gravedad, como la corrupción de menores o los actos libidinosos, lo que genera un margen de impunidad inaceptable. La norma propuesta busca proteger la integridad, dignidad y tranquilidad de las personas, especialmente de los niños, niñas y adolescentes, frente a manifestaciones sexuales no consentidas ni apropiadas en espacios comunes.
Históricamente, los actos de exhibicionismo han sido tratados como faltas administrativas o como infracciones contra la moral y las buenas costumbres. Sin embargo, la creciente pérdida de valores, el aumento de actos de indecencia sexual en espacios públicos y su difusión a través de medios digitales, han evidenciado un fenómeno que pone en riesgo la libertad e indemnidad sexual de la población, con especial impacto en los grupos en situación de vulnerabilidad.
La ciudadanía panameña ha sido testigo de la proliferación de actos sexuales y de exhibicionismo en baños públicos, vías transitadas, estacionamientos, parques y otros lugares de acceso común. Por ejemplo, recientemente trascendió públicamente que los baños de la plaza comercial más grande del país se convirtieron en escenario de conductas sexuales inapropiadas, lo que generó alarma e indignación entre padres de familia, comerciantes y usuarios regulares del centro.
Estos espacios, por su accesibilidad a menores de edad, personas con discapacidad y adultos mayores, deben ser entornos seguros. La exposición a este tipo de actos puede afectar gravemente el desarrollo psicosexual de los menores, generar traumas o normalizar la violencia simbólica sobre los cuerpos, especialmente el de las mujeres.
De igual manera, se ha reportado el auge de prácticas como mostrar los genitales a transeúntes, masturbarse en transporte público o realizar actos de contenido sexual frente a peatones, acciones que constituyen una grave afrenta a la libertad e indemnidad sexual, especialmente hacia las mujeres, que muchas veces se ven revictimizadas al no contar con recursos jurídicos eficaces para denunciar. · .
En este contexto, la vía administrativa, mediante los jueces de paz, ha demostrado ser insuficiente y ha sido desbordada por una sociedad donde estas conductas han comenzado a normalizarse y viralizarse mediante redes sociales, perdiendo toda noción de intimidad y respeto al espacio común.
La ineficacia institucional se hace patente cuando observamos que estas prácticas no solo aumentan en frecuencia, sino también en gravedad. Se han documentado actos vejatorios en sitios públicos o de libre acceso, afectando la confianza ciudadana y la convivencia social.
Es importante destacar que nuestra propuesta no solo contempla los espacios públicos en sentido estricto (calles, parques, transporte), sino también aquellos de propiedad privada pero accesibles al público, como plazas comerciales, restaurantes, supermercados, parques de diversiones, centros recreativos, etc., siempre que no estén destinados a actividades sexuales explícitas.
Honorables diputadas y diputados:
Este proyecto no busca criminalizar la sexualidad ni imponer un modelo moral. Busca garantizar derechos fundamentales, como el derecho al libre desarrollo de la personalidad de nuestros niños, niñas y adolescentes, el derecho de toda persona a no ser expuesta a actos sexuales no consentidos, y el derecho de las familias panameñas a vivir en entornos dignos y respetuosos de la integridad humana.
Solicitamos su apoyo para proteger, con responsabilidad y equilibrio, la libertad sexual de la población, la estabilidad moral de nuestra sociedad y el desarrollo sano de las futuras generaciones. No debe ser una incertidumbre entrar a un baño público o visitar un parque y encontrarse con un acto sexual. Panamá merece más.
Exposición de motivos
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