Ir al contenido

Proyecto de ley 273.

Que elimina el uso de contenedores de foam para alimentos en Panamá

Candy Chen

Fundamento de la iniciativa

Exposición de motivos

Lectura del expediente; coteja las dudas con el documento original.

El uso de contenedores de foam (poliestireno expandido) para alimentos ha sido ampliamente cuestionado debido a sus graves impactos tanto en la salud humana como en el medio ambiente. Estos materiales, al entrar en contacto con alimentos calientes, pueden liberar sustancias químicas nocivas, incluyendo el estireno, que se considera cancerígeno para los animales y probablemente también para los seres humanos. Además, el foam no es biodegradable y contribuye significativamente a la contaminación ambiental y marina. Estudios médicos han demostrado que el consumo prolongado de alimentos servidos en estos contenedores puede provocar neurotoxinas, afectar el sistema reproductivo y aumentar el riesgo de cáncer. Además, las aves marinas y otros animales ingieren este material sin poder digerirlo, lo que resulta en su muerte por inanición1. En América Latina, aunque no hay registros específicos sobre prohibiciones directas del uso del foam alimentario como tal, varios países han tomado medidas significativas contra plásticos similares por sus efectos adversos sobre la salud pública y ambiental: • México ha regulado el uso de contenedores no biodegradables desde 2010. • Ecuador, específicamente las Islas Galápagos, restringió varios tipos de plástico incluyendo envases descartables.

En otras partes del mundo: • La isla indonesia Bali prohibió la espuma poliestirénica junto con otros productos plásticos a partir del julio del 2019. El estado indio Sikkim, conocido por ser ecológico pionero dentro del país asiático más poblado (India), ya ha prohibido envases fabricados con espuma poliestirénica. Por lo tanto, es imperativo tomar medidas legislativas similares para proteger la salud pública y preservar nuestro entorno natural. Con este proyecto se busca equilibrar necesidades económicas inmediatas con beneficios sociales duraderos mediante una transición ordenada hacia prácticas más seguras tanto para el ambiente como para la salud. Le agradezco el apoyo a esta propuesta a los honorables diputados.